Y tú, ¿estás motivado?


La motivación es el motor de la conducta humana, que determina con qué energía y en qué dirección se debe actuar ante una determinada situación.
Esta influye en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida: motivación para estudiar esa asignatura que tanto te cuesta, motivación para hacer nuevos amigos, para levantarte cada día de la cama, para ir a entrenar con el frío…
En psicología entendemos dos tipos de motivaciones: Intrínsecas, cuando realizamos una conducta por factores internos como necesidades, satisfacción o disfrute (por ejemplo, estudiar porque quiero entrar en el grado que quiero); o extrínseca, cuando el factor es externo, como puede ser presión social, evitar un castigo o buscar una recompensa (por ejemplo, estudiar para que no me castiguen).
Si conseguimos aumentar la motivación para llevar a cabo actividades que no nos gustan o que no nos entusiasman, nos será mucho más sencillo hacerlas.
¿Cómo mejoramos la motivación en los pequeños y jóvenes?:
Establece objetivos que sean capaces de hacer, y refuerza cada pequeño paso que de.
Centrarse en el proceso y no tanto en el resultado
Conoce qué se le da bien y pídele que te enseñe. Esto hará que aumente su autoconfianza y por ende, su motivación → ¿Es creativo? ¿Le gustan los cuentos? Pídele que se invente uno y te lo cuente.
Hacerle partícipe de pequeñas decisiones aumenta la sensación de seguridad en uno mismo
Desde Efecto Galatea os recordamos la importancia de animar a vuestros hijos e hijas a que hagan cosas que les gusten, con lo que disfruten de verdad.



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