Problemas de conducta, ¿Qué estamos haciendo mal?


Los límites nos facilitan decirle al niño hasta dónde puede llegar, qué tiene permitido hacer y qué no. De alguna manera, a través de los límites, le estamos preparando para enfrentarse al mundo, dándole las herramientas necesarias para saber responder a cada situación con seguridad, protección y contención. Sin embargo, la ausencia de límites no es la única razón por la que un niño se comporta de una manera inadecuada.
Hoy os presentamos algunas de las razones por las que los menores pueden estar manifestando mal comportamiento, rabietas o problemas de conducta.
Las pautas educativas inadecuadas, como la ausencia de límites, presentes en estilos educativos negligentes o sobreprotectores, impiden al niño saber hasta dónde puede llegar.
La falta de madurez emocional para responder y expresarse que se desarrolla a lo largo de la infancia culminando en la adolescencia tardía, alrededor de los 20 años.
La necesidad de reafirmar y mostrar su personalidad fomenta la necesidad de demostrar independencia, autonomía y capacidad, que responde a la búsqueda de la identidad propia y que surge alrededor de los 3 años reapareciendo con más fuerza que nunca, en la etapa adolescente.
Los aprendizajes a través del condicionamiento hacen que los niños aprendan a asociar sus conductas a una respuesta determinada por parte de los adultos. Así, aprenden que, reaccionando de cierta manera, consiguen aquello que quieren.
Los aprendizajes por modelado e imitación posibilitan que los niños aprendan imitando la conducta de los adultos significativos para ellos, que de forma natural sirven de modelo y guía de su aprendizaje. Por lo que, si tú gritas, ellos gritan.
Las necesidades básicas de cansancio, sueño o hambre. Os recordamos que es importante entender y atender a las necesidades del niño en cada momento del día.
Desde Efecto Galatea os invitamos a reflexionar sobre estas razones, pues si averiguamos o reconocemos el porqué de la conducta inapropiada, será más fácil ayudar y guiar a nuestros pequeños y adolescentes.



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