Hermanos mayores


Generalmente, los hermanos mayores son quienes guían el camino a los hermanos pequeños que vienen detrás. Cuidan, apoyan, ayudan y enseñan a jugar y a explorar a los pequeños, todo aquello que ellos ya saben y conocen. Son su mayor fuente de aprendizaje, ya que se les considera a veces amigos y a veces “enemigos”, pero siempre modelos a seguir, de ahí el papel importante que tienen en la familia y en el cuidado de los hermanos pequeños.
La familia debe tener en cuenta que cuando nace un bebé, el hermano mayor puede parecer mucho más grande de lo que es; como el pequeño necesita más cuidado, es posible que deleguemos en él, unas responsabilidades que hace apenas unos meses no tenía, creando unas expectativas de “hermano mayor” que no existían. En este sentido, es posible que utilicemos frases como “Ahora que eres el hermano mayor, debes cuidar a tu hermanito” o “Vístete tú sólo que eres el hermano mayor”.
Esta sobrecarga de obligaciones y responsabilidades puede anular el sentimiento de buena relación entre hermanos, provocando sentimientos de carga hacia el hermano pequeño. El mayor puede participar, apoyar y ayudar, pero debemos estar atentos para no convertirles en “segundos padres” del pequeño.
Relacionado con estos dos puntos, la excesiva responsabilidad y el sentimiento de carga, habitualmente generan otras consecuencias asociadas, como son:
Sentimientos de envidia hacia los pequeños
Culpabilidad si le ocurre algo al pequeño estando bajo su responsabilidad
Que el mayor termine anteponiendo la seguridad y las necesidades de su hermano antes que las suyas y por lo tanto que viva en un permanente estado de alerta
Madurez forzada
En Efecto Galatea queremos dar a cada uno el papel que tiene, y sabiendo que cada familia es distinta, buscar la mejor solución para todos. Os animamos a fortalecer esa relación entre hermanos, realizando actividades conjuntamente.



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