El autodiálogo y el Efecto Galatea


El Efecto Galatea es el poder de nuestras creencias sobre nuestras propias capacidades, por lo tanto, la forma en la que nosotros pensemos y nos hablemos influirá en cómo nos comportamos.
El autodiálogo interno es esa vocecita que tenemos con nosotros mismos y que puede ser nuestro mejor amigo/aliado, o por el contrario puede llevar a ser nuestro peor enemigo.
Seguro que alguna vez habéis escuchado eso de “háblate a ti mismo como hablarías a tu mejor amigo”; en ocasiones somos más críticos y destructivos con nosotros mismos de lo que seríamos con otras personas.
¿Cómo podríamos mejorar nuestro diálogo interno?
Trata de ser consciente de los mensajes negativos o destructivos que te lanzas.
Busca una palabra/acción para “parar” ese pensamiento → Por ejemplo la palabra “PARA”: Cuando piense “No puedo, no me va a salir”, soy consciente y me digo “PARA”, y trato de buscar otro pensamiento más adaptativo.
Intenta reemplazar los mensajes negativos por otros más positivos.
Y si nuestros hijos tienen diálogos negativos, ¿cómo podemos ayudarles?
Valida sus emociones → De esta forma sabrá que les comprendes.
Trabaja la reflexión para desmontar pensamientos irracionales → “¿Crees que se te da todo mal? ¿No crees que hay cosas que se te dan muy bien?”
Refuerza sus puntos fuertes, acompaña y sirve de guía hacia un diálogo más positivo.
Demasiado tiempo pasamos con nosotros mismos como para no tratarnos bien. Desde Efecto Galatea os animamos a trabajar en este autodiálogo para poder crecer.



Comentarios