Para, analiza y cambia


Hay pequeños pasos que generan grandes cambios.
Las rutinas tienen grandes beneficios sobre el día a día, nos permite actuar de manera más automática ahorrándonos tiempo y esfuerzo, permite anticiparnos, nos sentimos seguros al saber qué va a pasar (por regla general). Pero ¿qué pasa cuando esas rutinas no nos hacen sentir bien?
En ocasiones entramos en círculos viciosos en los que nos encontramos mal pero mantenemos los mismos hábitos, rutinas y comportamientos que nos provocan ese malestar o que simplemente mantienen que no nos lleguemos a sentir bien y tranquilos. Un pequeño cambio en nuestra vida puede parar el círculo vicioso y convertirlo en uno amable.
Un nuevo hábito como buscar un tiempo diario de autocuidado, saber poner límites, o terminar con esa relación que no te termina de hacer sentir bien, pueden ser pequeños hechos que paren el círculo en el que nos encontramos.
Es a través de esas modificaciones, cuando podemos encontrar algún beneficio, cuando comenzamos a sentirnos mejor o a estar más tranquilos. Es ahí cuando se producen cambios en nosotros mismos.
Si bien es cierto que quizás tengamos claro qué es aquello que está potenciando ese círculo vicioso que nos genera malestar y por lo tanto el modo de actuación esté más claro, en otras ocasiones tendremos que actuar de investigadores e indagar en qué cambios podemos llevar a cabo en nuestro día a día para sentirnos mejor. Por lo tanto recuerda:
Para y piensa en qué aspectos no te hacen sentir bien de tu día a día
Una vez detectados, piensa en cómo puedes generar un cambio en ello (modificar o eliminar)
Esfuérzate cada día por generar ese nuevo cambio
Desde Efecto Galatea, os animamos a pedir ayuda a una persona profesional si véis que cualquier dificultad está afectando negativamente a vuestro día a día.



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